Lorena Arance

Conocí a Lorena hace ya algún tiempo a través de su álbum en flickr. Desde un principio me asombro la calidad y la variedad de sus fotos, pero sobre todo me llamó poderosamente la atención el cariño que le pone a la fotografía analógica, siendo además una chica tan joven. Siempre tuve clarisimo que haría una entrada sobre ella aquí.

En esta era digital encuentro casi cada día personas que dedican toda su pasión y esfuerzos a la fotografía tradicional o analógica tantas veces enterrada en vida. Lorena es una de mis destacadas.

“Recuerdo que de bien niña ya tenía una especie de obsesión casi enfermiza a la hora de intentar capturar un momento en concreto. Al principio no eran imágenes sino olores. El olor, por ejemplo,  que desprendía el campo después de un día de lluvia. Ese aroma a leña y tierra. Casi mágico que lograba envolver partes profundas de mi alma. Entonces supuse que sacando una cajita por la ventana, dejarla unos segundos abierta y luego cerrándola, yo, ingenua de mí, podría guardar ese olor intacto, para así,  un día lejano, poder volver a recordarlo como la primera vez.
Lo creía firmemente. Incluso creaba  etiquetas en cada cajita:
“Sábado por la mañana. Después de una noche de lluvia. Otoño de 1997”.
Hasta que años más tarde abrí una de ellas y descubrí que en su interior no había nada.
Ni olor,
Ni recuerdos.
Nada.
..
Por aquél entonces y años más tarde, mi madre se pasaba reuniéndonos a los hermanos para hacernos sesiones de fotografía. Lo reconozco, no sentía nada especial cuando ella cogía la cámara. Quizás era costumbre o quizás odiaba estar siempre posando para ella. Seguramente todavía no había llegado el momento de imaginarme a mí cogiendo una de esas cámaras. Ni me lo planteaba.
Lo mío era quedarme horas enteras cerradas en mi habitación escuchando música mientras escribía todo aquello que se me pasaba por la mente.  A mis 15 años estaba convencida de que mi auténtica vocación era la de  ser escritora. Sentía que tenía todo un mundo interior a punto de ebullición. A mí solo me importaba una cosa: expresar mi interior de la forma que fuese. Música, escritura, baile. Ámbitos que me fascinaban y de los que sin embargo nunca me llegué a formar académicamente. Preferí ser una autodidacta.
Al principio fue suficiente e incluso admirable.
Luego se quedó en nada.

Llegó la Universidad, y después de casi 4 años tambaleando e hincando codos, no llegaba a sentirme completamente plena. Me faltaba algo y no sabía exactamente qué era o cómo cambiar esa situación. Al final abandoné todo. Necesitaba encontrar algo más creativo en un entorno ausente de él.
Y apareció  por sorpresa la fotografía.
Incredulidad, escepticismo, miedo, mucho miedo.  Pero era el momento de volverlo a intentar.
Por primera vez en mucho tiempo, algo así como ese otoño de 1997, que yo no me sentía tan viva. En poco tiempo la fotografía hizo que creyera en mí. Algo así como un resurgir de mis propias cenizas. Descubrí un mundo ya familiar para mí pero con otros ojos.
Los ojos de la persona que ve a través de un visor.  No los de mi madre, sino los míos. Y la primera vez que cogí una cámara me sentí inexperta y torpe al igual que a mis 15 años cuando empecé a escribir.
Luego supe que tenía un arma poderosa ante mí. Con mis fotos podía, en parte, recrear mis palabras en imágenes, mis torpes bailes de danza en fotos en movimiento y mis pinturas en paisajes reales y específicos.
..
No podría elegir con qué ámbito me quedaría. Sólo sé que la fotografía es algo inherente a mí.  Algo así como tener un tercer brazo en el que por supuesto llevo mi cámara.
Como cualquier forma de arte, considero la fotografía como una sesión continua de terapia con uno mismo y la forma de ver el mundo. Tiene el don de conmover desde el silencio de una imagen. Es poesía sin palabras..
Con el paso del tiempo me doy cuenta de que todos mis recuerdos más marcados están relacionados con la fotografía y que mi madre me inculcó de algún modo ese amor que sentía y siente por ella. Lo que más me gustaba era sacar de debajo de su cama esa vieja maleta de cuero llena de imágenes. Y verlas una a una recordando ese momento como si pudiese tocarlo. Y avivarlo…

Personalmente, después de unos años con la fotografía digital. Creo que el mundo digital es amplio y goloso. Rápido y eficaz.
Pero quizás pobre a la hora de sentirte entusiasmado con el resultado. Digamos, que la reacción de felicidad no se alarga en el tiempo, como cuando a uno le duele la cabeza y se toma una aspirina que termina de hacer efecto en unas horas…
Yo he encontrado en la fotografía  analógica un modo de vida. Natural y necesario. Y sobretodo totalmente espontáneo y automático. No crea estrés, aunque sí que un poco de adicción.
La fotografía analógica tiene muchos alicientes. Es pura. Desde el momento en que te dispones a insertar el rollo de película hasta que tiras la última toma y te dispones a ir al laboratorio. Y después de unos días, como una niña en su cumpleaños, recoge su regalo.
Nunca sabes lo que te vas a encontrar pero siempre, en el fondo, tienes el convencimiento de que será más bello y especial que lo que viste.

No concibo mi vida sin fotografía porque sin ella no puedo seguir escribiendo los capítulos de mi presente, pasado y futuro.
De ese libro que nunca llegué a terminar…

Y como dice Aaron Siskind.
“La fotografía es una forma de sentir, de tocar, de amar. Lo que has capturado en la película es capturado para siempre… recuerda las pequeñas cosas, mucho tiempo después de haber olvidado todo. “

 


Podéis seguir a Lorena en su propia web:  www.lorenaarance.es, pero además os recomiendo que os paséis por su blog (Lorena escribe de maravilla) y por su tienda, en donde encontrareis copias a la venta de sus maravillosas fotos.

Me gustaría terminar esta entrada deseándote toda la suerte del mundo en tus futuros proyectos, y dándote las gracias por tu amabilidad. Gracias Lorena.

PelayoL.

Ever since I discovered Lorena Arance I like her. Her passion for analogic photography being so young really amazes me. The care she takes of every picture. Today,  she tells us a bit about her life and how she got to love photography (please put the google translator on, because is worth reading her story in her own words). I thank her for being so generous and sharing this moment with us. Hope you enjoy.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

10 Comentarios

  1. Escrito el 27/10/2010 at 09:02 | Permalink

    qué sensibilidad en la fotografia y en cómo escribe. Hay gente especial por el mundo, y seguro ella es una. Felicidades a los dos por este post tan personal.

  2. Escrito el 27/10/2010 at 11:18 | Permalink

    I loved this little peek into her world, thank you.
    I have a few of her photographs at home, and her book too. I found Lorena on Flickr earlier this year and I couldn’t stop looking at her images. They have an incredibly calming effect and they make you stop and think. And it even gets better in person…I was lucky to spend some time with her on her beautiful island this summer. She is so friendly and sweet, supportive, sensitive, and all that shows in her work.

  3. Escrito el 27/10/2010 at 11:43 | Permalink

    Os agradezco a los dos, pero sobretodo a ti Pelayo, el haber pensado en mi para una entrada en este, vuestro maravilloso blog.
    No tengo palabras más que de agradecimiento. Y espero que siempre podamos disfrutar de la fotografía, sea de la forma que sea.
    Un beso,
    Lorena

  4. Marta
    Escrito el 27/10/2010 at 12:28 | Permalink

    Me encanta, son fotos de las que te mueven “cosas” por dentro, y ademas cosas bonitas, y eso en los tiempos que corren es realmente de agradecer ;)

  5. Anuca
    Escrito el 27/10/2010 at 15:02 | Permalink

    Me chifla el post y las fotografías son maravillosas. Cómo disfruto con vuestro blog,….. de verdad…

  6. Escrito el 27/10/2010 at 20:42 | Permalink

    Muchas gracias a ti Lorena por querer salir aquí, y por tu amabilidad. Ha sido un verdadero placer para nosotros haber contado contigo.

  7. Escrito el 27/10/2010 at 22:29 | Permalink

    la primera vez que leí,hace poco tiempo, cómo guardaba en una cajita pequeños retazos de la vida ya me pareció una chica especial…hoy que vuelvo a encontrarla y conmoviendo desde el silencio de sus imágenes vuelve a demostrar que no estaba equivocada, que ella es especial …

  8. Escrito el 28/10/2010 at 09:47 | Permalink

    Oh! qué bonitas y delicadas! me encantan! cómo me gustaría saber hacer esas fotos!

  9. mj.pepa
    Escrito el 28/10/2010 at 13:46 | Permalink

    Q elección más buena has hecho de textos y fotos de Lorena, felicidades a los dos..!
    Me gusta tu blog, y comparto tu gusto por las mesas de madera, q tengan vida!!
    Saludos

  10. elena
    Escrito el 22/08/2012 at 12:04 | Permalink

    hola,lorena ,soy tu prima elena,hija de belen

One Trackback

  1. By Lorena Arance on 24/12/2013 at 01:10

    [...] Escarabajos Bichos y Mariposas [...]

Deja tu comentario

Your email is never shared. Required fields are marked *

*
*