El efecto Pigmalion… y ojalá lo tuvieramos más en cuenta…

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La semana pasada Nico vivió algo en el colegio que no puedo contar porque no cuento yo estas cosas, pero que me dejó alucinada, y triste, además de frustrada. Y siempre me acuerdo del Efecto Pigmalión, y de cómo haría de bien aplicarlo de vez en cuando.

Se conoce como efecto pigmalión al hecho de que las expectactivas o prejuicios durante el proceso comunicativo tienden a cumplirse, y pueden originar sentimientos, comportamientos o rendimientos concretos.

Es decir, cuando a un niño le decimos (a él y delante de otras personas) que es muy tímido, que es despistado, o que se porta fatal, acabará por creérselo. Como es lo que ha escuchado siempre,  portarse mal, no concentrarse o no saludar, será lo que se espera de él. Todos vamos formando nuestra personalidad en base a las expectativas que se tiene de nosotros, sobre todo nuestros padres. Es cierto que lo ideal sería tener expectativas realistas, es cierto que no todo vale, pero los juicios prematuros sobre las habilidades de un niño, aunque lo hagamos siempre con la mejor de las intenciones, pueden influir muy directamente sobre su manera de comportarse. Esto se puede aplicar tanto a las etiquetas negativas como a las súper positivas o fuera de escala. ¡Qué dificil pero qué importante esto de no pre-juzgar!.

(Hace un tiempo hubo un anuncio en la tele que explicaba muy bien. Ver anuncio aquí)

Como padres es una labor importante, pero también es muy interesante este efecto en el colegio: en la relación entre profesores y alumnos. En los años 60 Robert Rosenthal y Lenore Jacobson hicieron un experimento en un cole de California. En el experimento cogían a los profesores como cobayas y les decían que  habían hecho un test de inteligencia y que había varios chicos que habían puntuado muy alto en el test y que tenían un potencial enorme. En realidad estos chicos habían sido elegidos al azar. Cuando se terminó el periodo de prueba se pudo comprobar que las expectativas infladas que los profesores tenían de ciertos alumnos habían influido en su comportamiento, y ésto había influido directamente en el aprendizaje del alumno. Estos alumnos habían tenido un crecimiento intelectual superior al resto de alumnos que no habían entrado en este grupo. Así que la conclusión final fue que el desarrollo intelectual de los alumnos depende, en gran medida, de las expectativas de los profesores, y la forma diferente en que tratan a estos alumnos de acuerdo con estas expectativas.

Puede ser que los alumnos que se cree que son superiores a la media sean tratados diferente al resto y se les deje otros tiempos, se les de más cuartelillo… Sus opiniones serán valoradas de distinta forma y serán escuchados de manera más atenta. Esto, los alumnos lo recogen de manera positiva, se motivan y además quieren confirmar las expectativas de sus profesores sobre ellos, y quieren acertar y seguir quedando bien. Es un círculo muy positivo para estos alumnos.

El efecto Pigmalión puede ser utilizado de forma positiva y negativa. He encontrado este artículo donde lo explica muy bien, y que está muy interesante.

Aplica tanto en casa como el cole, y al final: observar al niño, tratar de entender qué le motiva, hablar, empatizar, y tratar de no pre-juzgar o poner etiquetas, es algo súper beneficioso. En mi caso como madre, intento de corazón hacer esto cada día.

Y esta historia, de Jorge Bucay, El elefante encadenado, tan gráfico sobre este tema.

¿Qué os parece esto del efecto pigmalión, o las creencias aprendidas? ¿Nos vendría bien a todos, padres y profesores ponerlo en práctica?

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7 Comentarios

  • Respuesta
    Irene Fombella Coto
    21 marzo, 2017 at 10:17

    Muy interesante María!
    Nos vendría fenomenal ponerlo todos en práctica, desde luego en mi caso me doy cuenta que a veces sin querer prejuzgo a mi niña mayor y ella me reprende a veces por ello, a pesar de que tiene sólo 4 añitos!
    Gracias por compartirlo!

  • Respuesta
    Cristina. Cosas de Infantas
    21 marzo, 2017 at 13:23

    Que interesante, María!

  • Respuesta
    Maria Eulalia Cuevas Alvarez
    21 marzo, 2017 at 15:01

    Tu sabes que estoy totalmente de acuerdo, es algo tan importante!! Ojala se pusiese un poco mas de énfasis en ello, tanto en el cole como en casa.

  • Respuesta
    Nazaret
    21 marzo, 2017 at 15:51

    Como hija, recuerdo que mi madre contaba que una psicóloga, allá por finales de los 80, en la escuela de padres de mi colegio, les explicó este efecto (cuyo nombre no sabíamos hasta hoy, ¡gracias!). Mi madre recuerda la frase que les dijo: “Si aún niño le dices que es desordenado, lo será siempre pues es lo que se espera de él”.
    Como madre, intento aplicar en mis dos hijos este aprendizaje que me ha transmitido mi propia madre.
    Como mujer de profesor de secundaria y bachillerato, te diré que es verdad que influyen las expectativas, la relación que estableces con el alumno y la que estableces con los padres de los mismos. Desgraciadamente, hay veces que el refrán de “tal palo, tal astilla” se cumple y no con un significado positivo precisamente.
    Es una lástima que en una labor tan compleja como es la educación de nuestros hijos, dos colectivos como padres y educadores choquen tanto en algunas cosas.
    Muchas gracias, María, por tu blog. Creo que es mi primer comentario aunque suelo leer todas tus entradas.

  • Respuesta
    M Luz
    22 marzo, 2017 at 08:29

    Hola María, cuantas teorías sabemos y cuantas veces se nos olvidan¡¡¡¡ tu articulo me ha parecido muy, muy interesante. Y me lo ha parecido por varias razones la primera está relacionada con mi comentario inicial. Yo he sufrido en mi propia carne este efecto pero en la parte negativa y me ha costado o mejor dicho me sigue costando diariamente superarlo en muchas situaciones de mi vida. Tendría por ello que haber aprendido de esto? tengo dos hijos ya maduros y muchas veces sin darme cuenta hacia lo mismo con ellos, está tan arraigado en mi que tengo que hacer un esfuerzo enorme para no caer en esto. Mi hijo pequeño es especial desde su nacimiento y él ha sufrido por parte de su entorno escolar un acoso y derribo que le tiene totalmente hundido por este efecto negativo y lo peor de esto es que yo me he dejado influenciar por esto y he participado en muchas ocasiones de esta actitud y la consecuencia es una persona totalmente anulada y hundida con la autoestima completamente destruida. He leído el articulo que compartes y lo he visto plasmado totalmente en él. Gracias por esta reflexión, intuimos las cosas pero cuando las leemos nos llegan mucho mejor. Seguiremos intentándolo, porque siempre hay una opción de cambio.

  • Respuesta
    Elena
    22 marzo, 2017 at 15:29

    De 10 María, desconocía el nombre de ese efecto (nunca es tarde para aprender), desde luego que tenemos que llevar a la práctica tanto educadores, como familia en general, he visto el anuncio que no lo había visto y de verdad me he emocionado.

  • Respuesta
    Montse
    22 marzo, 2017 at 17:22

    Muy interesante este artículo. Gracias María. Estamos muchas deseando un cambio en la educación que no llega, aunque haya noticias de colegios que a todas nos gustaría tener cerca, como este de aqui abajo. Si alguien se apunta, podemos ir a visitarlo!!

    http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/03/19/58ca8b8ee5fdea672d8b46ad.html

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